La fruta puede ser un vehículo como otro cualquiera, de nuestras campañas de marketing.
La originalidad de estas campañas está muy por encima de cualquier otro soporte.
Si embargo, el sistema de grabado no toca la fruta, es solo un haz de luz el que quema mínimamente la superficie, que se oxida y se hace visible.
El impacto es enorme.
